lunes, 7 de enero de 2013

Tiatordos, la memoria de las montañas - Luisa Alonso Cires



Tiatordos (Cordal de Ponga - Asturias, 1951 m)
Inicio: Taranes. Desnivel: 1500 m. Tiempo en marcha: 5h 
 
Aurelio, uno de los cuarenta vecinos que quedan en Taranes, esboza una sonrisa burlona mientras bebe el vino blanco caliente y azucarado en el bar de Cris, la que llegó al pueblo hace diez años desde la lejana Guadalajara, para abrir una casa rural y vivir a la sombra del Tiatordos. El hombre se acuerda de aquella vez, hace ya un tiempo, en que ocho vacas, despistadas por la niebla espesa, treparon como cabras a las estribaciones de la Nariz del Malhome, en el macizo del Tiatordos. "Eran incapaces de bajar de allí, hubo que recurrir a la guardia civil y al helicóptero, tuvimos que sedarlas y bajarlas encordadas. Una se despeñó, a todas las demás las rescatamos". Ellos, los salvadores, eran un grupo de vecinos ponguetos, acostumbrados a moverse ágilmente por las gargantas y precipicios del Cordal de Ponga.

- ¿Por dónde anduvistéis?
- Subimos al Tiatordos, por la Foz de la Escalada
- Por ahí llevábamos las vacas a las majadas de Entregüé y de la Llambría, y bajábamos la leña con los bueyes, por esa estrechez pasaba la pareja. Cortábamos la leña y esperábamos a las primeras nieves para arrastrarla. También subíamos por la Foz para ir a las fiestas de los pueblos de la otra parte... andando, ida y vuelta. La calzada se arreglaba entre todos los vecinos, de sextaferia.

Barrio de Taranes, amanece

Taranes, de Taranis (dios celta del trueno), cuarenta casas, cuarenta personas. A la entrada del pueblo hay un aparcamiento (575 m) y, justo enfrente, una cuesta de cemento señalizada con un cartel: Ruta de alta montaña Tiatordos. En el arranque se pasa por varios molinos, construidos en las orillas del río Taranes. Olvidamos la pista y tiramos en picado por el camino que sube derecho hacia el tajo en la roca. Se llega a una senda empedrada que recorre la Foz de la Escalada, un desfiladero excavado por el río entre el macizo del Tiatordos y la Peña Taranes. Las escalas o troncos de árboles, que le dieron el nombre a la garganta y que se usaban para salvar los desniveles del río y facilitar la subida del ganado a los pastos de altura, fueron sustituidas hace tiempo por una calzada de piedra, resistente a las inclemencias del clima y a los desprendimientos.

La Foz de la Escalada

La senda empedrada cruza el cauce del río Taranes por un puente (760 m, 30 min) y, por su margen derecha, sube pegada a la peña. Un tramo está excavado en la propia roca de la Peña Taranes, protegido por una robusta alambrada. La pista de piedra finaliza en un pequeño prado o majada del Fresnu (985 m, 1h).

La foz de la Escalada

La senda entra en el bosque de la Bufona, un nombre que obedece a la fuerza del viento y el sonido que provoca entre las ramas. La pendiente es fuerte, ni siquiera se atenúa por el zigzag. Cruza el bosque, cogiendo altura y pasa pegada a un alto contrafuerte rocoso. Tras un buen rato de esfuerzo se llega a terreno herboso más suave, por el que alcanzamos una portilla (1305 m, 1.45 h). Las trazas de senda continúan ascendentes, en dirección al Collau de la Sonsierra, donde se pierden. Recuperado el sendero, se llega a la majada de Entregüé o Entigué (1395 m, 2 h), en la que hay más de una quincena de cabañas, la mayoría en ruinas. Junto a una de las arregladas se encuentra una fuente. 

Majada de Entregüé

Torcemos a la izquierda, siguiendo marcas e hitos. Ladeando entre escobas, se llega a un prado. Continuamos por la traza, señalizada con cairns, flanqueando el bosque de piornal. Cogiendo altura, pasamos una portilla metálica (1540 m, 2.45 h). Llegamos al cruce con el sendero que sube de Pendones (concejo de Caso) y ascendemos un saliente rocoso, por un camino marcado con cairns. A la salida, descendemos ligeramente a terreno herboso, hasta ponernos bajo las estribaciones del Tiatordos. 

Comienza la subida al Tiatordos

El camino señalizado va haciendo curvas ascendentes, superando tramos de arbustos y algunos suaves contrafuertes de roca. En la parte superior quedan algunos neveros que sorteamos por las orillas. Se llega así al cresterío que conduce a la cima (1951 m, 3.50 h). Hay un buzón, un geodésico y un piolet roñoso. 

Tiatordos, 1951 m 

Cima del Tiatordos

Si nos asomamos hacia el norte, a nuestros pies se ven las paredes verticales de la cara más abrupta del Tiatordos. Por el sur, más cercanas las nevadas Peña Ten y Pileñes, y al fondo, las cumbres del Cornión.

El piolet de la cumbre, con vistas a los paredones del macizo

Desde la cima: al fondo, Cornión y montañas de Ponga

Las cumbres del Cornión

Bibliografía 
- Ángel Mato, José Arias. Guía del Alto Sella. Amieva, Ponga y Sajambre. Ediciones Trea, 1996
- Arancha Losa García, José Carlos Mori Montes. Ponga, un paraje legendario. Guía de rutas. Ed. Trabe, 2004. www.trabe.org (trabe@asturies.org)
- Francisco Ballesteros Villar. Amieva y Ponga. Historia y caminos antiguos. Ediciones Nobel, 2000.