martes, 8 de noviembre de 2011

On Top. Mujeres en la cima - Reinhold Messner




El primer hombre que consiguió subir a los catorce ochomiles en 1986 dedica este libro a Nives Meroi, una de las mujeres que participó en la carrera por alcanzar ese record y que la abandonó para estar al lado de su compañero enfermo. Con ese detalle ya se sabe de antemano que Messner le va a dedicar un espacio importante en su obra a la mediática y polémica competición ochomilista entre las mujeres, lo que el llama "ser la primera en el Proyecto 14". El escritor y montañero siempre ha sido contradictorio y radical en sus actividades y opiniones. Aquí defiende a la coreana Oh Eun Sun, desacreditada en los medios de comunicación, por no engañar a nadie con sus métodos y relativiza la calidad de las rutas y el estilo elegidos por Gerlinde Kaltenbruner, mucho más respetada entre los alpinistas de élite. 

Al margen de esta personal elección, Messner dedica varias páginas a recordar que el oxígeno, la autonomía y la novedad de la ruta no fueron elementos a valorar en la carrera de los hombres por conseguir el Proyecto 14. Sin embargo, en el caso de las mujeres, han sido motivo para desacreditar los retos conseguidos y establecer comparaciones entre ellas. Una vez más, la evaluación de las mujeres ha sido más exigente.

Quizás lo más interesante del libro son los capítulos destinados a recorrer la historia de las mujeres en la montaña, aunque sea un tema ya tratado en otras publicaciones previas. Una historia que arranca en 1552, cuando Regina von Brandis y Katharina Botsch subieron al Laugenspitze (2433 m). Porque, frente a la polémica de las ochomilistas mediáticas, nadie pone en duda la determinación y el valor de mujeres como Henriette d'Angeville, que subió al Mont Blanc en 1838, o las alpinistas inglesas que repitieron esa cumbre en los años siguientes. O como Fanny Bullock Workman que en 1906 subió al Pinnacle Peak (6930 m), haciéndose con un record femenino de altitud que sería superado en 1934 por Hettie Dyhrenfurth, al alcanzar la cima del Sia Kangri (7315 m) y, posteriormente, por Claude Kogan que en 1954 llegó a 7600 m en el Cho Oyu.

Así se llega al capítulo dedicado a Wanda Rutkiewicz, considerada la mejor alpinista del siglo XX y a quien el autor conoció y trató. Una mujer que sufrió más de una vez la discriminación de sus compañeros, que organizó varias expediciones de mujeres en el Himalaya y que alcanzó la cumbre de ocho ochomiles antes de desaparecer en el Kangchenjunga.

Messner escribe con verdadera admiración de las mujeres nacidas en los años sesenta como Catherine Destivelle ("la mejor alpinista clásica de la historia"), Lynn Hill ("la mejor escaladora en roca") o Alison Hargreaves ("extraterrestre"), que fue la primera mujer en subir al Everest de forma autónoma y sin oxígeno. Siguiendo la cronología, vuelve a valorar la trayectoria de las ochomilistas actuales (Nives Meroi, Edurne Pasaban, Gerlinde Kaltenbruner, Oh Eun Sun).

Cuando habla de la escalada en roca y del alpinismo clásico actuales, destaca el nivel de igualdad alcanzado por la mujer ("equiparadas"), a pesar de estar poco representadas. Menciona a Josune Bereziartu a quien admira por haber conseguido vías de extraordinaria dificultad. En la entrevista que hace a Angelika Rainer, vuelve a salir el nombre de Josune, junto al de Silvia Vidal, cuando la escaladora italiana habla de referentes.

Finalmente, antes de terminar su libro, Messner enjuicia el alpinismo actual, los procedimientos de las expediciones comerciales y la significación de culminar un Proyecto 14 actualmente, frente a la concepción clásica del alpinismo.

Autor: Reinhold Messner
Ed. Desnivel. Colección: Literatura
Nº colección: 91
Páginas: 304
Formato: 14 x 21 cm
ISBN: 978-84-9829-229-9
EAN: 9788498292299
P.V.P. 22 €


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