lunes, 18 de noviembre de 2013

Mi primera pared - Miren Muñoz Trigo



Recordando…

CRÓNICA DE UNA PEQUEÑA VÍA.

…Hago el nudo en la cuerda y me paso el extremo por el arnés. Miro hacia arriba, hacia esa vía que ya está hecha, ese largo que no pasa de los 20 metros, interminable…Me sudan las manos, no tenemos magnesio, acabamos de empezar con ésto. El ocho doble me lo planto sin mirar, eso ya lo sé, estoy sujeta a la cuerda y a la vía, ya lo sé, pero tengo que subir…Los pies de gato me aprietan, noto el corazón acelerado. Por fin el compañero me dice que puedo empezar, ese compañero que me lo ha puesto todo lo más fácil posible. Ahora me toca a mí, viene la sensación frente a la pared, el encuentro con cada fisura, con cada metro de más que me separará del suelo…


Comenzando, me sudan las manos…

Asegurando, antes de empezar…

Es una vía fácil, de las más fáciles, por la que ha subido cantidad de gente. Mi compañero ha llegado arriba sin problemas. Noto cómo me tira para que el comienzo sea más llevadero. Encuentro un agujerito para poner dos dedos de mi mano derecha, busco para la izquierda una pequeña rama y el pie tiene su minúscula fisura donde me “pego” de la forma más cómoda posible, y avanzo los dos primeros metros. Dejo el suelo bajo mis pies y comienzo esta suma de metros en vertical.

En plena fisura, parece fácil ¿eh?...

 Desde más lejos, así se ve la altura…

El tiempo pasa despacio, pausado. La pared me va mostrando sus huecos. Es dura y bonita, puro granito, y me permite avanzar fácilmente, incluso me muestra una fisura ancha y en vertical por la que puedo pisar con todo el pie en pequeñas rocas incrustadas. Acaba la fisura pero ya tengo a la vista el final, e incluso los asideros para llegar a él. Ya sé mirar la pared, ya sé interpretarla. Eufórica toco el último anclaje y pego un grito, toca rapelar y recoger el material colocado previamente. Me dejo llevar en la bajada recordando cada paso y al llegar abajo y pisar suelo firme les planto un beso a cada uno, al compañero y a la bonita pared que me ha tocado escalar, la primera, la que me lo ha permitido…Después ha habido unas cuantas más, incluso yendo de primera (podría extenderme mucho más con esta preciosa experiencia), pero para mí esa primera fue la mejor de todas.


Euforia…¡he llegado hasta el final!