jueves, 7 de noviembre de 2013

La Table (2421 m) y la Mesa de los Tres Reyes (2444 m), desde Lescun - Joana García Romero





Han pasado pocas semanas y estamos de vuelta en Lescun. Las ganas de caminar por esos valles se hacen patentes. El punto de partida para esta ascensión vuelve a ser el aparcamiento de Anapia y, siguiendo el mismo camino de ascenso al Lac de Lhurs (la ruta de acceso habitual) llegamos de nuevo, atravesando el ya medio desnudo bosque de Larrangus, al Circo de Lhurs. Esta vez no hay nieblas atrapadas en el valle. Es un día espléndido de otoño.




Lo que semanas atrás se nos ocultaba a la vista, ahora se nos muestra con toda su magnificencia. Al descubierto y recortados por un radiante cielo azul nos vigilan el Dec de Lhurs, la Table, el Pene Blanque y el Billaré, pétreos y altivos centinelas guardianes del circo de Lhurs. Rodeando el lago por la derecha nos ponemos a la altura de la bonita y cuidada cabaña de Claveanne (1711 m) y ascendemos, dirección O, por el evidente gran canchal de piedras que hay entre la Table y el Pene Blanque, hasta situarnos en el Col de Lhurs (2290m).

El paisaje al otro lado es desolador: un inmenso desierto de roca caliza se abre ante nosotros, es el carst de Larra. Una descomunal trampa para aquellos que osen adentrarse por el con mal tiempo. Tenemos a la vista nuestros objetivos. Tomamos dirección sur y vamos ascendiendo por terreno fácil hacia la proa de la Table (2421 m), primera cima del día. De ahí sólo hay que bajar de nuevo al collado (2385 m) que separa las dos cimas y elegir el mejor camino de ascenso a la Mesa. Optaremos por el lado derecho, por una descompuesta aunque fácil chimenea, hasta la cima de Hiru Erregeen Mahaia o Mesa de los Tres Reyes (2444 m).

Para descender elegimos el sendero de la cara sur que nos conduce de nuevo al collado que hay entre las dos cimas. El regreso lo haremos por el Valle de Anayé y para ello atravesamos el gigantesco páramo de roca agrietada y lleno de simas, sin desviarnos un ápice del camino correcto. El precio de equivocarse en ese territorio puede llegar a ser muy alto si nos perdemos. Nada recomendable si se echara la niebla encima (algo muy habitual por esos lares) y no llevamos con nosotros algún dispositivo de orientación fiable.

Llegamos a la altura del Col de Ourtets (2146 m) y bajamos por el singular Valle de Anayé hasta el Plateau de Sanchèse (1081 m), a falta de 2 km para alcanzar de nuevo el punto de partida, en el aparcamiento de Anapia.

Cerramos de esta manera una espectacular y exigente ascensión entre dos valles que componen uno más de los innumerables rincones que forman el hermoso Circo de Lescun.

Distancia: 18,80 km. Desnivel: 1550 m