viernes, 10 de abril de 2015

Bajo el cielo azul, viviendo Teruel - Miren Muñoz Trigo

Frías de Albarracín. "La Sabina". Jugando en la pared

Un tópico, pura verdad, "Teruel existe". Castillos llenos de historia. Ruinas de pueblos secos, paredes derruidas, arte mudéjar de ladrillos y azulejos, gatos en las ventanas, agua de deshielos fluyendo en cascadas y torrentes. Frío por las mañanas y suave sol al mediodía. Olor a tomillo y lavanda, y pinares... marrón de tierra y verde de pino, paisaje de los Montes Universales y la Sierra de Gúdar. Paisajes caminados y sentidos.

Barranco de la Hoz. Bajo el cálido sol junto a los cortados

Por los Montes Universales. Frías de Albarracín

El termómetro marca 2 grados bajo cero. Hemos dormido en Frías de Albarracín después de haber disfrutado del paseo por Albarracín, sumergidos en su historia. Noche estrellada, rasa. El sol despunta muy lejos todavía. Nos abrigamos con varias capas, y nos dirigimos hacia la senda del Barranco de la Hoz, la ruta PR-TE-2 que une las localidades de Frías y Calomarde a lo largo de 7 kilómetros. 

Barranco de la Hoz. Parideras o abrigos para el ganado

Nos adentramos en el precioso pinar que nos acoge. Se nota la humedad. La Fuente del Berro que da nombre al río es un bello lugar. Hay unas cuantas mesas y una piscina, que imagino que en verano se utilizará, aunque con el agua bien fría. El camino hasta allí transcurre por senda y pista ancha. 

Barranco de la Hoz. Fuente del Berro, bello lugar

Al rato llegamos al sitio del Molino de las Pisadas, derruído, a saber qué historias encierra...Los pinos silvestres siguen acompañándonos y los cantos de los pájaros nos avisan de esta primavera que ha llegado. Empieza la subida bajo el sol de mediodía, que nos ha hecho desprendernos ya de más de una capa. Huele a lavanda y a tomillo, dejamos ya el bosque, junto al Molino de Abajo, solitario y roto, acercándonos a los cortados del Barranco. El río contrasta ahí abajo, con sus orillas verdes, con el camino pedregoso y estrecho por el que caminamos. 

Barranco de la Hoz. Caminando en la fría mañana junto al río

Descendemos admirando las paredes que encierran oquedades imposibles, y esas pozas de agua cristalina. Nuestro recorrido termina después de 2 horas que nos han sabido a poco, en Calomarde. 

Barranco de la Hoz. Se termina el barranco, tonos verdes junto al agua

Volvemos a Frías de Albarracín. Hay un sector de escalada como para nosotros donde tenemos vías fáciles, con las que disfrutamos de la roca caliente, enfundándonos de nuevo los pies de gato olvidados desde el otoño. Poca altura (18 m máximo), grandes momentos en familia. 

Frías de Albarracín. Sector escalada "La Sabina". Paseo vertical

Frías de Albarracín. "La Sabina". Disfrutando en el rapel

Cuando el hambre aprieta (se nos han pasado 2 horas y media sin enterarnos), volvemos al lugar de la Fuente del Berro a comer, día redondo que termina con el viaje hacia la Sierra de Gúdar, Rubielos de Mora, donde pasamos la noche y tenemos visita turística al día siguiente.

Barranco de la Hoz. Piscina natural (Fuente del Berro)

En la Sierra de Gúdar. Tímida visita. ¡Hay tanto para ver!...

Pasa otro día, limpio y soleado, entre castillos y casonas, calles estrechas, Mora de Rubielos, Gúdar, Alcalá de la Selva...Elegimos ruta montañera, ¡cómo no!. Ascendemos al Pico Peñarroya (2050 m), mayor altura de la provincia. 

Sierra de Gúdar. Ascendiendo al Peñarroya (2050 m)

Desde el pueblo de Alcalá de la Selva son 700 m de desnivel, en una ruta larga, en la que se va ascendiendo poco a poco y por bastante pista. Al final nos adentramos en el pinar, y con la compañía de algún que otro "neverito" llegamos a la cima, donde un torreón nos da la bienvenida. 

Sierra de Gúdar. Cima del Peñarroya

La bajada la realizamos por un cortafuegos, atravesando un bonito bosque, para más adelante volver a coger el camino recorrido en la subida. Cuatro horas en total. 

Nos quedan tantos sitios por visitar. Han sido 4 días más para el fondo de mi mochila.

Sierra de Gúdar. Bajando por el cortafuegos, rodeados de pinos