lunes, 22 de septiembre de 2014

Gorbeia y la superluna - Txaro Iglesias Lareo



El martes 9 de septiembre tuvimos la oportunidad de contemplar la última de las superlunas de este año. Ese día nuestro satélite se pudo ver desde la Tierra un 14% más grande y un 30% más brillante, lo que invitaba a no perderse tal espectáculo en el cielo nocturno. El fenómeno se debe a la forma ovalada de la órbita lunar. Ésta sigue una trayectoria elíptica alrededor de la Tierra con un lado, “perigeo”, alrededor de 50.000 kilómetros más cerca que el otro lado, “apogeo”. Así, las lunas llenas que suceden en el lado del perigeo de la órbita de la Luna, las observamos de esta forma tan extraordinaria: de mayor tamaño con más brillo que nunca.










Con la ilusión que nos hacía ver tal espectáculo partimos de Pagomakurre, con 25º a las 18.30 h. En todo el recorrido ya apreciamos la luz, los tonos diferentes de una tarde de un día soleado. Antes de la cima de Aldamin se empezó a poner el sol, los colores eran tan rojizos que nos tentó subir a su cima y alargar un poco más una tarde especial.








Continuamos camino del repecho final del Gorbeia, donde llegamos a las 20.45 h. Esperábamos estar solos, ya que a esas horas la gente no sube, pero ¡qué va! 








En la cima del Gorbeia hay gente a cualquier hora y en esta ocasión preparada con trípodes para hacer súperfotografías. Estuvimos viendo fotos de esas cámaras y parecía que podías tocar la luna.







Con pena por dejar tanta belleza, decidimos bajar a las 22,30 h (a uno de los tres que íbamos le reclamaba el trabajo al día siguiente). El momento de más luminosidad era a las 3.30 h y no se necesitaba frontales, aunque si las llevamos y utilizamos en algún momento.

Disfrutamos de una bajada muy amena. Cerca de los refugios de Egiriñao, una cuadrilla con tienda para pasar la noche se divertía sacando fotos; a las 3,30 h pensaban estar en la cima para ver la luna en su mayor luminosidad. Nosotros a las 12,30 h llegábamos a Pagomakurre para volver a casa con las retinas llenas de luz. 


Habrá que esperar hasta el 28 de septiembre de 2015 para volver a disfrutar de una luna tan brillante y mayúscula como la que vimos este 9 de septiembre de 2014.