jueves, 18 de septiembre de 2014

De Puente Poncebos a Posada de Valdeón: cuatro días por Picos de Europa (II) - Txaro Iglesias Lareo



Día 3. Refugio de Vegarredonda - Refugio de Vegabaño. Opciones: Torre de Santa María (2478 m, Torre Bermeja (2393 m), Los Moledizos (2297 m).

Distantzia/Distancia = 16 km
Aurreikusitako denbora /Tiempo estimado = 7 ordu 
Garaiera positiboa /Desnivel positivo = 1020 m
Zailtasuna/Dificultad = Moderatua/Moderado
Nota: Si añadimos la subida al Torre Bermeja (2,8 km ida y vuelta) 1:45 h más, dificultad (F+)




Itinerario: Abandonamos el Refugio de Vegarredonda hacia el sur, encontrándo en pocos metros una señal vertical en una encrucijada. Durante toda la ruta buscaremos indicaciones de la dirección a Vegabaño, o bien hacia Vega Huerta, y éste será el camino que seguiremos de los que marca la señal vertical.


Comenzamos la ascensión en paralelo al Arroyo Junjumía, en ocasiones sobre hierba, y en otras sobre la roca. Las trazas dejadas por el ganado son a veces numerosas, y en el tramo inicial es indiferente avanzar por un lado o el otro del arroyo. En las proximidades de las agujas que han dominado la parte inicial del ascenso, se encuentra un gran hito de piedras ("jito"), en la bifurcación entre nuestro camino y el que lleva a ascender a Peñasanta de Asturias (Torre de Santa María o Peña Santa de Enol).






Opción Torre de Santa María:
En el “Jito” (collado La Mazada 2030 m) se realiza un pequeño descenso al Hou de Fuente Prieta y se sube por graveras a la horcada de Santa María (2305 m), existente en la vertiente Sur. Comienza aquí la ruta normal al pico por la denominada Grieta Rubia, una gran diagonal muy marcada y de tonos amarillos que conduce al cresterío somital. El itinerario consiste en descender ligeramente de la horcada hacia el Jou Santu. A la izquierda nos encontramos con un corto muro (II+) que es preciso superar. A partir de aquí nos introducimos en la grieta rubia en una trepada (II) que lleva la cresta. Ahora hay que pasar a la vertiente contraria de la montaña donde una última rampa conduce a la cima (2478 m) (PD) (2,45 desde el refugio de Vegarredonda).




En pocos metros, debe superarse un murete de piedras alambrado. Tras una umbría rocosa se sigue ascendiendo hasta perder finalmente la vista hacia el norte. A partir de este punto es muy importante seguir continuamente, como referencia principal, el balizado del sendero, en forma de marcas amarillas o jitos. 

Se atraviesa el primero de muchos desfiladeros trazados sobre la derrubiada alrededor de depresiones ("Jous"), y tras superarlo se alcanza un corto tramo de descenso a través de un canchal. Se llega después a un paso estrecho entre rocas, con un gran peñón al frente, y un murete a la izquierda en un camino que lleva a un glaciar. Se sigue de frente hacia el peñón. Se ha alcanzado en este lugar la parte más complicada de la ruta, con numerosos pasos entre rocas, uso de las manos, y muchos tramos sin traza evidente. Es vital seguir las marcas de pintura y los jitos durante los próximos 6 km, mientras se siga en la parte alta del Macizo del Cornión, por encima de los 2000 m. Tras 500 m avanzando entre trepadas y destrepes, se alcanza un largo canchal desde el que se tienen buenas vistas hacia el oeste. Por este camino se rodea la montaña denominada "La Torrezuela" de norte a sur, y se avanza finalmente hacia el este hasta estar dentro del impresionante Jou de las Pozas. En una maniobra imprevisible, el sendero nos lleva a descender dentro del jou por la izquierda, hacia la pared, a través de difíciles pasos entre afilada roca, hasta encontrar finalmente un camino que asciende francamente hacia el collado que abandona Las Pozas por el SE.






Se alcanza un nuevo e igualmente impresionante jou, ya en territorio de Castilla y León, que se supera descendiendo por un precario desfiladero que incluye un paso delicado a través de una pedrera. Cuando ya se avanza hacia el sur se rodea la Aguja del Corpus Christi, tras lo que debe mantenerse la izquierda y prestar especial atención a los jitos, ya que existe un camino alternativo entre las rocas por la derecha, que desciende a Vega Huerta de una manera más incómoda. 

Los jitos y las marcas amarillas nos llevan a nuevos desfiladeros y finalmente nos deja ver un paraje donde por fin se divisa algo de verde. Se trata de Vega Huerta, lugar al que se desciende a través de un canchal muy bien marcado. Si se abandona momentáneamente el camino que trazan las marcas, a través del collado se alcanza rápidamente el viejo refugio y una fuente. Se avanza ahora por el "Camino del Burro", 2 km de camino fácil, fundamentalmente hacia el sur, entre pequeños altiplanos sobre el roquedo. El final de este camino es el Collado del Burro, el punto más alto de la ruta. 

Opción Torre Bermeja: 
En el collado del Burro nos desviamos a la izquierda, continuando (S.E.) en leve ascenso hasta dar vista a los Hoyos Cavados. Elevándonos entonces por las pedrizas que bordean dicha hondonada y flanqueando los Moledizos, nos situamos al pie de la cresta que les une a Torre Bermeja. Aquí los hitos nos aconsejan seguir bordeando (E) el profundo jou por la cara Norte del crestón, avanzando por terreno escarpado y descompuesto. Al llegar junto a la anteúltima de las brechas visibles subimos por un canalizo de grava al cercano cordal (2300 m) (F. sup) (15’). Superando luego (ENE) una suave ladera de hierba y roca alcanzamos la antecima, prosiguiendo por la cresta llegaremos al Torre Bermeja (2393 m) (F) (1 h desde el collado del Burro. 

En esta ocasión cogemos la opción de Torre Bermeja y unos a la ida y otros a la vuelta pasamos por las cimas de Los Moledizos (2.297 m)

Desde el collado del Burro se descienden 850 m. en los próximos 4 km. El primer tramo de descenso, el Canal del Perro, es muy rápido; y requiere atención al tratarse de un zigzag sobre arena y grava. En poco tiempo se está a menor cota que los argayos que flanqueaban el canal, descendiendo hacia el verdor de El Frade a gran velocidad. Se pasa junto al refugio no guardado de El Frade, donde el paisaje montano puede resultar engañoso, aún quedan unos 4 km y la mayor parte del descenso hacia Vegabaño. El siguiente tramo del descenso es todavía fuerte pero fácil, a lo largo de una ladera de suelo ceniciento. Se alcanza, 100 m. más abajo, una cresta, que marca la entrada al bosque. Se desciende, ya sin posibilidad de pérdida, al Refugio de Vegabaño.















Día 4. Refugio de Vegabaño – Pico Jario (1919 m) – Pica Samaya (1858 m) - Posada de Valdeón

Distantzia/Distancia = 14 km
Aurreikusitako denbora /Tiempo estimado = 5:30 ordu
Garaiera positiboa /Desnivel positivo = 968 m
Zailtasuna/Dificultad = Erreza/Fácil


Itinerario:
Se trata de un privilegiado mirador sobre el valle de Sajambre. Para alcanzarlo desde Vegabaño seguimos la pista que circunda los prados por encima del refugio y nada más pasar sobre el Arroyo Truegano nos internamos en el hayedo de la Lomba, ascendiendo (S) por una loma hasta salir al claro donde se encuentran las cabañas en ruinas de Llareya. Utilizando luego las sendas del ganado nos elevamos (SW) a la depresión del escarpado cordal que aparece a nuestra derecha (W), elevándonos por su herboso lomo (SSE) al Pico Jario (1919 m) (1,30 h).







A continuación caminamos por el cresterío para ascender a la Pica Samaya (1859 m), y descender a la Collada de Dobres (1555 m), donde enlazamos con la senda que va desde el refugio de Vegabaño a Posadas de Valdeón (PR-12)






Itinerario Vegabaño-Posadas: 
Se abandona el refugio de Vegabaño en dirección sureste, atravesando el Arroyo Turégano. Tras cruzar una pista rodada, se sigue hacia el SE por una pista más estrecha. Es conveniente seguir, en este tramo inicial, los hitos de piedras ("jitos") que nos confirman que seguimos el camino correcto. Se asciende a través del bosque hasta llegar a un claro y atravesar un arroyo, donde se gira bruscamente a la izquierda. A continuación el sendero se estrecha en la espesura y es preciso prestar atención a los jitos en ciertos cruces.

Se alcanza finalmente una zona más abierta, y se llanea cómodamente a la sombra de los árboles durante aproximadamente 1 km. Se alcanzan las Vegas de Dobres, que se deben atravesar siguiendo de nuevo los jitos. Se cruza el Río Dobra y enseguida comienza un descenso muy empinado por suelo arenoso. En el tramo inicial deben extremarse las precauciones para evitar caídas. Pronto se puede continuar el descenso a través del bosque, recuperando el paso normal. Se superan varios arroyos que dejan el terreno embarrado. Se abandona el bosque y se sigue un camino flanqueado por árboles entre dos amplias vegas. Se termina por alcanzar una pista, en las proximidades de la Majada de Argoya.

Aunque es posible acceder a Soto de Valdeón ascendiendo por la izquierda en dirección a Vega de Llos, nos decantamos por un descenso directo tomando la pista hacia la derecha. Tras 1'5 km se franquea una puerta que debe dejarse cerrada, y en pocos metros se llega a Caldevilla de Valdeón. La mejor opción para evitar en lo posible la carretera es continuar en la dirección que llevamos. Se alcanza y atraviesa Soto de Valdeón, tan sólo resta 1km hasta Posada de Valdeón.