domingo, 15 de diciembre de 2013

Travesía por los Altos de Lana (Nafarroa) - Miren Muñoz Trigo



Ulibarri, al fondo Galbarra

Ulibarri es un diminuto pueblo del Valle de Lana, en Nafarroa. A esta zona le llaman “ La Rusia”, por las temperaturas gélidas de invierno. Todavía estamos en otoño, principios de diciembre, pero la noche “rasa” y totalmente estrellada va a inundar el Valle de helada escarcha. Mañana por la mañana saldremos temprano a caminar por la Sierra. Durante la noche hay “movida” en el pueblo. En una pequeña sociedad se juntan varios amigos de alrededor, como todos los sábados. Se hace extraño el trasiego de vehículos en un espacio tan reducido. Estamos a -4 grados. La calefacción de la autocaravana a tope…Nos comenta un paisano que son 17 vecinos en el pueblo. La mayoría trabajan en empresas en Estella, Gasteiz, Logroño…pocos agricultores quedan…


Con el frío fuera, bajamos la temperatura interior y nos arrebujamos en el edredón a pasar la noche, sin ruido alguno, con esa paz que transmiten estos sitios alejados de toda civilización…Suena el despertador a las 7 y media. El termómetro marca -4 grados y aprovecho que Carlos se levanta para quedarme más tiempo tapada. Le da “caña” a la calefacción y hasta que no se caldea el ambiente no saco la nariz…Desayunamos y nos preparamos para el recorrido que vamos a hacer por los Altos de Lana. Salimos a las 9 menos cuarto con un perrillo negro que desde el primer momento nos acompaña, cogiendo ya altura por una bonita pista. 

Saliendo de Ulibarri, bajo cero. 
Enfrente, los cortados de Lokiz

Valle de Lana. A la izquierda, el Yoar con un poco de nieve.
A la derecha el Pico La Población

Las vistas sobre el valle, despertando, son preciosas. Llegamos a una pequeña ermita, la ermita de San Cristóbal, a 1000 m de altura, y enseguida accedemos al Puerto de Lana. 

La pequeña ermita de San Cristóbal

Los rasos están espectaculares, apenas hay nieve y las vistas son amplísimas. Al fondo se ve el Pirineo con el Orhi en primer término. Más cerca el Parque de Izki, bastante próximo a la zona por la que nos movemos. Aizkorri, San Donato o Beriain, el Moncayo nevado a lo lejos, incluso Ernio y Erlo…todo bajo un cielo raso y azul. 

Continuamos la marcha sin perder demasiada altura, a 1100 m, y comienza a verse la nieve. Multitud de pistas se entrecruzan unas con otras, menos mal que llevamos el track de la ruta. Los cortados de la Sierra de Lokiz sobre el Valle de Lana son espectaculares. 

En los rasos, comienza la nieve. 
Al fondo Beriain o San Donato

Seguimos una pista que se bifurca a la izquierda entrando en un bosque y cogiendo poco a poco altura de nuevo, para meternos en zona de boj, que, entre nieve, hace difícil distinguir el sendero. La dirección es correcta. 

Camino de Otzamendi, el espesor de nieve va en aumento

Hay bastantes huellas en la nieve de gente que ha marchado recientemente hacia la cima del día, el Otzamendi o Montesanto (1255 m). Pronto lo vemos ya que tiene un vértice geodésico en la cumbre.

Buzón de Otzamendi (1255 m), junto a un vértice geodésico

Tomamos el “hamaiketako” y continuamos hacia el Arnaba (1248 m), cima cercana situada en plena cresta y con unas preciosas vistas. 

Buzón de Arnaba (1248 m). 
Con La Población y al fondo San Lorenzo

Cortados de Lokiz sobre el Valle de Lana

Seguimos sin perder altura por zona ya despejada de árboles y boj, entre piedra y nieve. Enseguida bajamos a un pequeño collado y tomamos una pista que, en bajada y por bosques de robles, nos deja prácticamente en la carretera, en el otro extremo del Valle. En 1 hora entre pista y carretera llegamos de nuevo a Ulibarri bajo un espléndido sol de invierno. En total 20 kilómetros en casi 6 horas de marcha. No hemos visto a nadie en todo el recorrido. Nos ganamos un “vermut” acompañando a la cuadrilla en la pequeña sociedad.

Bajando hacia Gastiain

Vista del Valle. 
Narcué a la derecha y Ulibarri al pie de los cortados

Dejamos al perrillo en su hogar, con su dueña, en esta esquina apartada de Euskal Herria.