sábado, 22 de septiembre de 2012

Torre de la Palanca (Picos de Europa) - Luisa Alonso Cires



Refugio Diego Mellado, en el Collado Jermoso (2064 m)

Inicio: Puerto de Pandetrave (1562 m)
Desnivel: 1650 m
Tiempo en marcha: 8 h

Uno de los rincones más hermosos de los Picos de Europa es el Collado Jermoso, en el Macizo Centralo o de los Urrieles, donde se ubica el refugio Diego Mellado (2064 m). Desde el Puerto de Pandetrave (1562 m), por encima de Posada de Valdeón, parte la ruta PR PNPE 33 que llega hasta el refugio. Poco antes se pasa sobre la gran depresión del Argallo Congosto. Desde esta zona se pueden subir, en picado, las pedreras que caen del Hoyo Llambrión; por ellas se superan las Torres de Peñalba (2424 m), Delgado Úbeda (2442 m) y Diego Mella (2473 m), hasta  situarnos en la cima de la Torre de la Palanca (2614 m), un magnífico mirador para disfrutar de algunas de las cumbres más renombradas de los Picos de Europa.


Peñas de Cifuentes, desde la pista de Pandetrave
(Torre del Friero, Torre del Hoyo de Liordes, Torre Salinas)

Durante algo más de una hora recorremos la pista que arranca del Puerto de Pandetrave (PR PSPE33) y acaba en el Cabén de Remoña (1700 m). Continuando por el sendero señalizado, se pasa cerca de la fuente de Pedabejo (1850 m). Progresamos por los Sedos de Remoña hasta alcanzar la parte baja de la Canal de Pedabejo. Al principio hay que superar una pedrera pindia, incómoda, hasta que el camino se suaviza y llega en zigzag al Alto de la Canal (2030 m).

Canal de Pedabejo

Canal de Pedabejo

Al otro lado del Alto de Canal nos sorprende una magnífica vista de la Vega de Liordes y su Casetón. El sendero, bien marcado, desciende hacia el oeste, pasando bajo las escarpaduras de la Torre de Salinas.

Vega de Liordes, abajo, a la derecha

Bajo la Torre de Salinas

Rodeando la Vega de Liordes, ascendemos en diagonal por un sendero colgado que nos lleva al collado de Padierna, bordeando la barrera rocosa que separa la Vega de los Hoyos de los Llagos, por el Sedo de la Padierna.

Vega de Liordes, enfrente Peña la Regaliz (2196 m), 
Tiro Pedabejo (2176 m), Alto de la Canal (2030 m)

Sedo de la Padierna

El camino atraviesa una zona de roca y hierba, próxima al Llagu Cimero, donde aparece un grupo de corzos que apenas se sorprenden de nuestra presencia.


Encaramos la Torre de las Minas de Carbón (2595 m). Pasamos por su cara sur, zigzagueando por una canal herbosa que nos deja en la primera de las Colladinas.

Torre de las Minas de Carbón (2595 m)

Se suceden hasta cinco pequeños collados colgados (Colladinas), antes de descender a la parte superior del Argayo Congosto. 

En una de las colladinas, Torre del Friero

Colladina

Perdemos altura hacia el collado Jermoso, con el refugio a la vista, bajo las paredes de la Torre de Peñalba (2424 m) y la Torre Delgado Úbeda (2442 m). A medio camino hay una señal (2085 m) que indica la Torre de la Palanca, nuestro objetivo.

Por encima del Argayo Congosto

Collado Jermoso al fondo

Comenzamos la subida por la pedrera, ascendiendo en diagonal por un camino bien señalizado, bajo el Hoyo del Llambrión. A 2275 m abandonamos la senda de marcas amarillas que se dirige hacia el Tiro Callejo, para torcer hacia el oeste, en dirección a la Torre de Delgado Úbeda. El camino cómodo se convierte en una tartera muy inclinada que sorteamos por la izquierda, antes de entrar en una zona escalonada por la que trepamos. 

Hacia la Torre Delgado Úbeda

Torre Delgado Úbeda

Bajo la Torre Delgado Úbeda

Tras pasar por varios canales escalonados y gradas en donde ponemos las manos, se llega a una zona amplia y cómoda, por la que alcanzamos la cumbre.

Por encima de las torres

Cresterío de la Torre de la Palanca

Continuando la línea de la cresta hacia el oeste se descubre la Torre del Llambrión. Hacia el NE, Peña Vieja, Horcados Rojos, Tesorero, Urriellu,.. y hacia el NW el macizo de Torre Cerredo.

La Torre del Llambrión, junto a la Torre de las Llastrias

Urriellu, Horcados Rojos, Tesorero, Peña Vieja,.. 

Pico de Dobresengros, Pico de Los Cabrones, 
Torre Cerredo, ...

Unas vistas magníficas que cuesta abandonar. Volvemos sobre nuestros pasos y regresamos al punto de partida.