lunes, 18 de julio de 2011

Seguridad en la montaña: la hipotermia



Tormenta en el Ganekogorta


Recientemente los medios de comunicación han informado sobre el fallecimiento de dos personas, que recorrían una zona conocida de los Pirineos en pleno mes de julio, supuestamente debido a hipotermia. Esta desgracia obliga a recordar, una vez más, lo imprevisibles que son las condiciones metereológicas en la montaña y a insistir en la necesidad de llevar un buen equipo en cualquier circunstancia.

La hipotermia se produce cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar. Las causas más comunes son la exposición a temperaturas bajas sin la ropa adecuada, la inmersión en agua fría, el uso de ropas húmedas en ambientes fríos y con viento, la falta de alimentación adecuada y el esfuerzo físico prolongado e intenso.

Cuando la temperatura central del cuerpo humano desciende por debajo de los 35ºC se produce una situación en la que el organismo no es capaz de generar el calor necesario para garantizar el mantenimiento adecuado de las funciones fisiológicas.

El frío es el agente fundamental en la hipotermia. Su acción depende de: intensidad del frío, tiempo de exposición, viento (se considera que multiplica la acción del frío por diez), humedad (se considera que multiplica la acción del frío por 14), hipoxia y poliglobulia de la altura (se considera que existe un descenso térmico aproximado de 0,5-0,6ºC por cada 100 metros de elevación), agotamiento y deterioro psicofísico, etc.

Existen distintas clasificaciones para el grado de hipotermia al que puede dar lugar una situación de frío, esta es la que propone el Instituto de Estudios de Medicina de Montaña:

Sin Hipotermia (temperatura corporal: 37 - 35º C):
Sensación de frío, comienzo de temblor, dificultad para los movimientos y trabajos finos (especialmente de los dedos). La persona es consciente de la situación y se defiende dentro de sus posibilidades.

Hipotermia I , leve (temperatura corporal: 35 - 32ºC):
Consciente aunque con el pensamiento lento y torpe, temblor, dificultad para la coordinación de los movimientos, marcha lenta e inestable, disminución de la capacidad de esfuerzo, dificultad o imposibilidad para la habilidad manual, lentitud del habla. Aparece la apatía. Disminución de la sensación de peligro. Empieza la dificultad para cuidar de si misma.

Hipotermia II, moderada (temperatura corporal: 32 - 28º C):
Obnubilación o semiinconsciencia, desaparición del temblor, incoherencia, incapacidad para tomar decisiones. La persona no sobrevive sin ayuda.

Hipotermia III, grave (temperatura corporal: 28 - 24º C):
Inconsciencia, latidos cardiacos y movimientos respiratorios son lentos o inaudibles, rigidez de las extremidades. Dilatación de las pupilas. Muerte aparente.

Hipotermia IV, muy grave (temperatura corporal: 24 - 13º C):
Muerte aparente. Pupilas dilatadas. Rigidez de extremidades, tórax y abdomen. Muerte en la mayor parte de los casos. Sobreviven algunas personas si es posible trasladarlas en poco tiempo a un hospital bien equipado.

Hipotermia V (temperatura corporal: 13- 9º C):
Hipotermia irreversible incluso en el hospital mejor equipado.


Conocer mejor los riesgos que podemos encontrar en la montaña nos ayudará a prevenirlos.

Enfermedades por frío
(enlace enviado por Zuriñe Foronda, Coordinadora de la Asesoría de la Euskal Mendizale Federazioa)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una pena lo sucedido en Larra. Os adjunto un esquemita que he hecho para recordar rápidamente los factores a evitar para que no ocurran estos casos.

FACTORES QUE FACILITAN LA APARICIÓN DE HIPOTERMIA


AMBIENTALES

VIENTO: La pérdida de calor = a la velocidad del viento al cuadrado.

HUMEDAD: Multiplica por 14 la acción del frío.

ALTITUD: La temperatura desciende aproximadamente 0,5-0,6 ºC cada 100 metros de elevación.

PERSONALES

EDADES EXTREMAS: Niños y ancianos menos resistentes al frío.

ENFERMEDADES: Hipotiroidismo, insuficiencia suprarrenal, traumatismos, hipoglucemia, transtornos vasomotores, estado de coma.

INMOVILIDAD: disminuye la producción de calor.

DESHIDRATACION: Disminuye la distribución de energía.

EQUIPAMENTO INADECUADO: Insuficiente protección contra el frío.

FATIGA: Produce Deshidratación y vasodilatación (más pérdida de calor).

INANICIÓN: Falta de combustible para producir calor.

INTOXICACIONES: Alcohol, drogas depresoras, drogas vasodilatadoras, relajantes musculares.

En resumen, lo que ya sabemos y a veces descuidamos: mirar la meteo y ser más que prudentes, llevar mochila con ropa seca y "por si acasos", comida y bebida, brujula y/o GPS, manta térmica ..., y evitar ir al límite y guardar fuerzas hasta la llegada al destino (por si acaso).

Mi cariño a las personas que sufren la pérdida de sus seres queridos.

Zuriñe Foronda

Luisa Alonso-Cires dijo...

Gracias Zuriñe por tus aportaciones.
Tu criterio como Coordinadora de la Asesoría Médica de la Euskal Mendizale Federazioa es muy valioso.
Desde aquí nuestra solidaridad y afecto para las familias.
Y una petición a todas las personas que se expresan públicamente: el respeto a las víctimas y a sus familias exige un tratamiento escrupuloso y ético de los datos que se manejan.
El ánimo de promover la seguridad en la montaña no justifica la emisión de juicios de valor detractores para las víctimas y dolorosos para sus familias.

Anónimo dijo...

Hola de nuevo, aqui os pego un enlace donde creo que explican todo muy bien:

http://www.ifremmont.com/index.php?option=com_content&view=article&id=249%3Ahypothermie&catid=62&Itemid=396&lang=es

Saludos,
Zuriñe Foronda