lunes, 29 de octubre de 2012

Pico Pierzu (Parque Natural de Ponga, Asturias) - Luisa Alonso Cires

Peña Salón, desde la subida al Pierzu

Inicio: Collado Llomena (1010 m)
Desnivel: 670 m
Tiempo en marcha: 2h 50 min

El Parque Natural de Ponga ocupa más de 200 kilómetros cuadrados en el oriente asturiano, entre el Parque Nacional de los Picos de Europa y el Parque Natural de Redes. Está limitado al este por el desfiladero de los Beyos, la garganta que el río Sella ha cortado en los roquedos que atraviesa en la parte alta de su cuenca, y en la que cuelgan pueblos como Viboli, Casielles o San Ignacio. El sur del parque forma parte de la Cordillera Cantábrica, con la Peña Ten (2145 m) y la Peña Pileñes (2022 m) como cimas destacadas. El borde occidental lo recorre el Cordal de Ponga, con las crestas de Tiatordos (1951 m), el Picu Soancio (1702 m) y el Picu Taranes (1733 m). El cordal del Collau Zorru cruza su zona central de norte a sur, elevándose en el Picu Zorru (1840 m) y el Picu Luengu (1769 m).
 





El Frailón y les Monxines, en el desfiladero de los Beyos

El 70 % del parque está cubierto de bosques que alternan con farallones rocosos y gargantas. El más destacado es el Bosque de Peloño, un hayedo excepcional declarado Reserva Natural, en el que también   conviven robledales, abedules y acebales.

A finales de octubre, hayas, robles, abedules, castaños, avellanos y helechos están cambiando el color de sus hojas antes de perderlas. Un mirador excepcional para observar el colorido frágil y transitorio del paisaje otoñal es el Pico Pierzu, la cumbre más septentrional del Cordal del Collau Zorru.

Otoño en Ponga

La ruta al Pierzu comienza en el Collado Llomena (1010 m), en el km 7 de la carretera del Puente Vidosa a Beleño, una vez sobrepasado Viego. Hacia el norte sale una pista señalizada (PR AS211) que llanea entre el arbolado. Desde el comienzo del sendero, si el tiempo es despejado, se pueden ver las cimas del Precornión y del Cornión hacia el este y al oeste, mucho más cercanas, las moles del Tiatordos y de la Peña Taranes. Aunque en otoño el protagonismo se lo lleva el inabarcable bosque de Peloño.

Comienzo de la pista

Algunas majadas clarean entre los árboles

La pista pasa por una fuente y sin apenas ganar altura llega a la cantera de Escueño (30 min, 1110 m). Por encima de la cantera abandonada, hacia el norte, se gira por un sendero de tierra, indicado con una señal de la PR. 

Pico Pierzu

Se asciende por la senda en fuerte pendiente, haciendo lazadas sucesivas, hasta llegar a un collado (1255 m, 55 min). Estamos en el límite entre los concejos de Ponga y Amieva. Al norte, la sierra de Tresierro acoge las aldeas que cabalgan sobre el desfiladero de los Beyos, entre prados y laderas escalonadas.

Continuando hacia el este, ladeando el cordal por el costado de Amieva, sobrepasamos el pequeño lago de Aranga, alojado en una zona de prados. Se alcanza así la majada de Cerboes, que aloja varias bordas de pastores, magnífico ejemplo del trabajo de los arquitectos rurales de la zona.

Majada de Cerboes

La senda tuerce al este y flanquea a media altura el cordal, esta vez por el lado de Ponga, entre espinos, brezos y helechos, antes de alcanzar una nueva zona de prados (1.25 h, 1360 m). 


Con el mar Cantábrico a la vista, llegamos a la cima del Pico Pierzu (1.50 h, 1555 m). Hay un buzón en la cumbre del que recogemos una tarjeta de visita. Es día de nieblas y las cumbres del Cornión se mantienen escondidas. Pero recordamos como las vimos en otras jornadas despejadas y las localizamos mentalmente entre la bruma. Y luego nos recreamos con los colores otoñales de hayas y castaños que rodean la Peña Salón y el Tiatiordos y Taranes....

Cima del Pierzu, al norte la costa cantábrica
Otoño en Ponga
El descenso lo realizamos por la misma ruta, antes de que la lluvia, que se ha mantenido ausente durante la mañana, riegue cresteríos y bosques, y caiga en abundantes cascadas, buscando el cauce final del río Sella.
Subiendo al Pierzu en día despejado: al fondo, el Cornión