Josu y el Picu
No me acuerdo cuando fue, ni exactamente cuales fueron sus palabras, pero algunas de ellas aún retumban en mi mente: ¿cuándo vamos al Picu? No me sorprendí, tan solo esbocé una media sonrisa de incredulidad mientras leía lo que me acababa de escribir. Por aquel entonces no conocía mucho a Josu, lo justo que se puede conocer a una persona cuando compartes actividades comunes como es la escalada, aunque si esa actividad es común y la comparto con él es precisamente porque me he dejado arrastrar por ese torbellino que parece tener como vida. Es un encanto dejarse enredar por personas así. Me vi practicando la escalada movida por su ímpetu y es algo que le agradezco ya que me ha abierto una puerta a una dimensión diferente de la montaña: antes caminaba sobre ella y ahora la toco, la palpo, por lo tanto la siento mucho más. Pensaba que no hablaba en serio cuando me lo decía, que me tomaba el pelo. El día 18 de agosto de 2007, mientras hacía el primer largo de esa formidable mole que es el Picu Urriellu me sorprendí hablando conmigo misma: no, no estaba bromeando!!! Me lo había dicho de verdad.