miércoles, 9 de septiembre de 2015

Homenaje a Itzi en Neberazarra




NEBERAZARRA, LA CUMBRE QUE ME ACERCA A TI, ITZI
Ha pasado casi un año desde que mi hermana Itziar falleciera en accidente de montaña pero somos muchos los que, de alguna manera, queremos sentir su presencia entre nosotros.
Javi Urrutia, en nombre de Mendikat, donde ella era asidua colaboradora, ha querido brindarle un homenaje colocando un buzón en la cumbre de Neberazarra (982 m), cerca de Errialtabaso. La convocatoria era para  el día 5 de septiembre, a las 9:00 h en Zumeltza, en el Puerto de Dima y allí fueron apareciendo los diversos grupos con los que Itzi fue a la montaña: los amigos de Pamplona, los del grupo de Munarrikolanda de Sopela, los de las marchas, colaboradores de Mendikat y alguno más. En total, rondando la cincuentena.
Nos distribuimos el cemento y la arena y Javi porteó el buzón. El día estaba gris pero no logró eclipsar el ambiente alegre y de máxima colaboración. Javi explicó la elección del Neberazarra para colocar el buzón. Esta cima fue una de las primeras reseñas que Itzi hizo en Mendikat. Además, es una cumbre accesible, en un entorno cercano y con buenas vistas sin dejar de ser un lugar poco visitado que mantiene su encanto en estado puro.
Echamos a andar, primero por pistas, ganando altura poco a poco, durante 3.5 km, hasta dejar el ramal que va al Saibi a nuestra derecha. Y luego perdiendo altura hasta entrar en la zona de lapiaz, guiándonos ya por los hitos y disfrutando de ese fantástico e indómito paraje.
En un par de horas ya estamos todos en la cumbre, emocionados y expectantes. Algunos van trayendo piedras grandes para asentar el buzón. Otros van mezclando los materiales con agua para hacer el cemento. Ya está. Aquella cumbre poco conocida ha tomado carácter.
Me piden que me coloque en el lugar de honor, pegadita al buzón, donde está grabada la imagen de Itzi y dice: “Un día decidiste no volver a dejar la montaña, preferiste quedarte a observar serenamente la infinitud de las cumbres, los horizontes azules, saborear para siempre la natural arquitectura sutil de los picos airosos…” Se hizo un respetuoso silencio mientras  varias cámaras de fotos inmortalizaban el momento. Me acercaron una rosa que coloqué al pié del buzón, donde eché unas cenizas… y entonces un irrintzi rompió el silencio y a mí se me quebró la voz. Me hubiera gustado decir muchas cosas pero las palabras se hicieron un ovillo en el fondo de la garganta.
Después Jon Ander se preocupó por  buscar un sitio donde comer y terminamos casi todos en Olaeta en torno a una mesa. Y el homenaje siguió, aderezado con brindis y canciones, en especial, “Lau haizetara” que le dedicó Igone.
Ahora, aunque sea un poco tarde, quiero dar las gracias a Javi, no solo por hacer un buzón en su memoria, sino por haberla hecho partícipe del proyecto de Mendikat que con tanta ilusión le hacía buscar incansable cumbres desconocidas. Y a todos los amigos, por participar y hacer de su recuerdo un día de fiesta.
Arantza Lazurtegi