miércoles, 16 de diciembre de 2015

Uburungo arratea: una puerta de entrada a Itxina muy poco transitada - Hamlet

Cara W de Itxina

El paredón de Itxina por su cara W resulta intimidante. El portillo de Atxaragun, que conecta el canal de Sintxita con el macizo, se sitúa entre las cumbres de Axkorrigan (1099 m) y Atxaragun (1067 m). El acceso no es difícil pero la pendiente es de quitar el hipo. Hay otro paso, Tornabide, muy cerca de él, por el cual intenté ganar el interior de Itxina un buen día y que, al verlo de cerca, deseché en un raro ataque de cordura.

Atxaragun, entre los portillos homónimo y de Tornabide

El de Uburun me lo tropecé un mes de agosto hace ya más de dos años, de forma casual. En aquella ocasión lo bajé y esta vez lo he utilizado para subir. Está a unos 1030 m de altura entre las cimas de Betondegi (1050 m) y el falso Abararokoaskan (1066 m) y digo falso porque, al parecer, donde está colocado el buzón no es la verdadera cima. 

A raíz de la llamada de un amigo pidiéndome información sobre este paso y aprovechando este soleado mes de diciembre, me voy hasta Usabel (Orozko) para volver a subir el cuestón que protege el hechizante Itxina de miradas indiscretas y de visitas no deseadas.

Indicador

 Hayedo camino a la presa

Llegar al Ipergorta erreka es un paseo. Solo hay que coger el camino que dice “Aldabide” en la pista que sube al aparcamiento de Belauztegi desde Usabel. La cascada que cae por el pequeño barranco ya merece en sí sola la breve caminata.

Espolón y haya de referencia

Presa de Sintxita

Una vez en la presa y cruzado el erreka el Rubio y yo tiramos hacia la izquierda hasta casi entrar en la rocosa pared para virar luego, siguiendo una diagonal de hierba, hasta bien arriba. Más tarde giramos de nuevo a la izquierda, ya por roca, buscando el terreno más fácil. En mi caso, tengo claro cuál es el punto débil del murallón pero, para el neófito, sirva de referencia el espolón rocoso que cae en forma de chepa y un haya que hace cucú desde la parte interior. Aquellos restos de pintura roja que vi en el verano de 2013, aunque más difusos, todavía se aprecian.

Enfilando hacia la pared rocosa

Uburungo arratea y restos de pintura

En esta ocasión la idea es subir la cima con buzón identificada como Abarokoaskan (1066 m) y llegar luego a Altipitatx (1171 m) para bajar por Itxingoate. El filo de la arista a veces se vuelve realmente estrecho y a mi compañero de aventura no le hace demasiada gracia transitarlo. Y eso que él tiene cuatro patas y no levanta un palmo del suelo, con lo que el viento no le desequilibra en la misma medida que a mí me lo hace. No quiero mirar para atrás para comprobar que me sigue de cerca porque cada vez que lo hago el listillo se da la vuelta, creyendo que hay que batirse en retirada.

Buscando al Rubio

Buzón de Abarokoaskan


Llegar al centenario Altipitax (1171 m) es cosa de coser y cantar, y eso que en esta época del año la hojarasca hace que metas la pata en agujeros sin fondo. Así que vamos despacio tentando el camino y no a la buena suerte.

Simpático buzón en Altipitax

Una vez alcanzado el simpático buzón, lo más directo es descender de nuevo a la presa por Itxingoate. La pendiente es de órdago. Alcanzamos la primera carbonera y después la siguiente. Hay camino pero como no es muy utilizado tampoco es demasiado evidente. Consigo encontrarlo tomando como referencia un tejo que tengo fichado de anteriores ocasiones, ya bastante abajo. Oigo la cascada pero no la veo y llegado el momento, el sol me impide hacer fotos decentes. Cruzamos de nuevo el erreka y entramos por fin en terreno de pendiente suave. Solo nos resta desandar el camino para completar esta corta pero intensa escapadita.

Paisaje lunar en Itxingoate

Plataforma de carbón 

La cascada de Ipergorta erreka



En memoria de Loren, antiguo compañero de trabajo y prolífico dibujante de voluptuosas montañeras que actuaban de reclamo en los carteles anunciadores de las marchas de Orozko.

Itxina