domingo, 7 de agosto de 2016

Crestear, una bonita forma de acceder a una cima. Mugarra por su arista este - Miren Muñoz Trigo

En plena cresta, la cima a la izquierda

Como entrenamiento para la salida anual a los Alpes del verano, teníamos en mente hacer alguna cresta con trepadas de II-III, y para ello elegimos la zona del Duranguesado y la cresta de Mugarra (964 m). Desde el pueblo de Mañaria, y acompañada de Carlos, Periko y Batis, mis compañeros este año en los Alpes, disfrutando de una bonita mañana de julio afrontamos la subida inicial desde la Iglesia, primero por asfalto, para luego continuar por una pista hasta tomar un sendero a la izquierda bajo el tendido eléctrico, de más pendiente, que entre encinas nos dejó al pie de la arista, llevándonos en total unos 25 minutos desde el inicio. Nos pusimos los arneses y cascos y comenzamos a trepar por las rocas ganando altura sobre un paisaje espectacular. La fea cantera cerca de la que iniciamos la mayor pendiente queda cada vez más lejos y abajo, introduciéndonos ya en un mundo aéreo y sobrecogedor.


Aproximándonos  al inicio de la arista, entre preciosas encinas

Metidos en harina...al  fondo, nuestra cima

Zona inicial con trepadas de I-II, abajo, la cantera

Poco a poco vamos progresando entre encinas y algunas zonas herbosas, trepando y destrepando allá donde hay buena roca, buscando los sitios donde poner los pies y las manos, y sin dejar de ver en la distancia nuestra cima final. En algunos tramos en los que se pasa concentrado, se para una a tomar conciencia mirando a ambos lados y el patio es considerable...he de admitir que esas situaciones me gustan, soy en esos momentos parte de esa cresta en movimiento...

Estudiando el recorrido que nos queda

Destrepando por un paso un poco difícil

Este recorrido tiene un paso de III que se puede evitar por alguno de los lados. Llevamos una cuerda por si acaso en la mochila que no llegamos a utilizar. Las vistas hacia Saibi, Untzillaitz, Anboto, Udalaitz...hasta a lo lejos Gorbea, en un día totalmente despejado son espectaculares. Nos vamos acercando a la cima de Atxurkulu en un punto en el que se ensancha un poco más la cresta. Aquí tendríamos el paso de III que nosotros evitamos ya que no cogimos en ese tramo la arista sino que fuimos por un lateral.

Otro paso complicado que nos tragamos...

Avanzando por la cresta, al fondo a la izquierda, Udalaitz

Abajo, divisamos Neverondo como un puntito diminuto. Llegamos a la cima de Atxurkulu (682 m) donde paramos a deleitarnos de nuevo con el paisaje a nuestros pies, compartiendo momentos únicos. Continuamos entre piedras, con pasos de I-II, que nos llevan hacia la cima a la que llegamos después de 3 horas y media desde nuestro comienzo en Mañaria.

 La cantera cada vez más lejos

Parte del recorrido realizado, al fondo, Durango


Cima de Mugarra (964 m)

Desde aquí la bajada hasta Mugarrikolanda es un paseo, en el que no hay que bajar la guardia. Andando ya por sendero en zig-zag vamos despidiéndonos de esta montaña que nos ha enseñado su cara más espectacular y desconocida.